La protección del medio ambiente y el cuidado del entorno natural son esenciales para el bienestar humano. También son importantes para el progreso económico global, como indica la Unesco. Pero, además, es una instrucción del Creador. Con este reportaje, ponemos en valor el Día Mundial del Medio Ambiente, que se celebra cada 5 de junio. Cada día, aumenta la probabilidad de diferentes fenómenos extremos por el calentamiento global. En especial por la quema de combustibles fósiles, que produce el 75% de emisiones de gases de efecto invernadero. La huella ecológica del ser humano no para de crecer. Cada año desde 1970, consume más recursos naturales que los que el planeta provee; actualmente, 1,7 Tierras. Hoy el cambio climático representa uno de los principales desafíos medioambientales. Junto a él, se sitúa la pérdida de biodiversidad, agravada por la destrucción de hábitats, la caza furtiva o la contaminación. Y a ello, cabe añadir la contaminación del aire, el agua y el suelo. Miles de millones de toneladas de residuos dañan la naturaleza. Según la Agencia Europea del Medioambiente, en 2018 hubo cerca de medio millón de muertes prematuras en el continente. La transición energética se torna fundamental. Estas últimas décadas, se promueve la implantación mundial de las energías limpias. En España, comienzan a proliferar aerogeneradores y paneles solares, que se unen a las centrales hidráulicas. En 2015, el Acuerdo de París supone un punto de inflexión en la lucha contra el cambio climático. Pero grandes potencias, como Estados Unidos, se retiran o se resisten de forma activa. Aunque con obstáculos la Unión Europea impulsa el Pacto Verde Europeo que progresa hacia 2030 para intentar disminuir el 55% de emisiones netas en relación con 1990. El reloj avanza sin parar, al son del ritmo vertiginoso de la sociedad. Una inercia que retrasa decisiones personales incómodas en cuanto a cambiar de estilo de vida y que posterga una verdadera economía circular y diversas acciones de tipo gubernamental y empresarial. Mientras, el planeta camina hacia unas condiciones cada vez más críticas.