Hay matrimonios unidos por un hobbie, algunos por la profesión, otros por sus intereses culturales o deportivos. Pero también hay parejas que creen que juntos suman y hacen equipo para su propósito de vida. Myriam y David nos han abierto las puertas de su casa y de su corazón. Ambos crecieron en el contexto cristiano evangélico, pero sus procesos de fe han llevado diferentes recorridos y son realmente enriquecedores. David se bautizó con nueve años, y“a los dieciséis años creo que fue cuando realmente tuve una experiencia de poder entender un poco más profundamente de lo que se trataba esa decisión que había tomado”. Myriam, sin embargo, habiendo aceptado todo lo aprendido durante su niñez, en la adolescencia “me revelé totalmente contra la idea de ese Dios que quería ponerme normas, que quería que yo no pudiera hacer lo que yo quisiera sino que parece que yo tenía que cumplir con un especie de estándar que él había impuesto”. La familia de David, tras pasar por una dolorosa experiencia de pérdida, salió reforzada en su fe en Jesús: “Él ha reconstruido las piezas de nuestra familia…. es como el alfarero que toma las piezas quebradas y poco a poco las reconstruye”. En su búsqueda alejada de Jesús, Myriam entendió que no había nada que le satisficiera: “estaba buscando esa libertad en un lugar donde jamás lo iba a encontrar…. por fin hallé a quien me creó, al que me dio identidad”. En este episodio puedes ver la historia completa de esta joven pareja y cómo se conocieron. Myriam y David han decidido dedicar sus vidas a transmitir el mensaje del evangelio a otros, especialmente a los más jóvenes y a través de la música, una de sus pasiones.